LAS ASEGURADORAS: UN MUNDO A EXPLORAR

Lo primero primerísimo de todo, felicitar al señor Tupaka, porque hoy, día 15 de Septiembre de 2010, ya es todo un licenciado!

Así que enhorabuena, espero que lo celebremos como dios manda.

De regalo, te dejo un video (de lo poco que he encontrado), de DUT, que recuerdo que te gustaban mucho, y así por lo menos podrás disfrutar con un video de este blog.

FELICIDADES DE NIU

Lo segundo, aprovecho para saludar a Olatz que me lee desde el currele, y mucho ánimo que ya vendrán días mejores.

Y lo tercero….no te preocupes Dani, que no pienso comprar más entradas para Airbourne, así que puedes estar tranquilo que el gafismo de Lenesita no joderá a la comunidad heavyrockera. Snif

Terminados estos asuntillos previos, me meto en faena que luego se me olvida la tontería que vengo a contar.

Os comento, en la oficina tenemos una chica (más maja que las pesetas), que se dedica casi única y exclusivamente a recorrerse ventanillas de Hacienda, Inem, Seguridad Social, Gobierno Vasco y similares con todos los papeles que le damos a la pobre.

Probablemente sea uno de los curros más desquiciantes que conozco, si yo cuando tengo que ir de ciento en viento a hacer alguna gestión, acabo llorando, maldiciendo, o intentando prender fuego a alguna sucursal de alguna cosa, que una persona dedique 5 días a la semana a tales historias va más allá de mi alcance. Os prometo questa chavala tiene el mejor carácter que he conocido jamás. Podría tirar una granada en la planta de maternidad de un hospital y aún así seguiría teniendo el cielo ganado, para que me entendais.

Lo malo de esto, es que cuando pilla vacaciones, alguien tiene que realizar tan engorrosos trámites…..y….se acaba de marchar un mes….y…..supongo que ya imaginareis que es a la pobre, indefensa e inexperta tía lenesita a la que le ha tocado la china. Os juro que mi mala suerte no conoce límites.

Total que hoy estaba en la oficina, intentando pasar desapercibida, medio escondida entre cajas de cartón (maldita mudanza), y sentada en un taburete roñoso (maldita mudanza), cuando ha empezado el jolgorio.

Primero ha venido uno de mis compis, que tengo que ir a pedir un certificado de últimas voluntades a ¿Dónde? ¿Un certificado de qué? ¿Mandeeeeee?

Seguidamente ha venido otro con un sobre tamaño festival para correos (con acuse de recibo), casi empalmando con otro para llevar una demanda al juzgado.

Bien armada con un cancarro de tila (no, esto es mentira pero mañana voy a llevar uno seguro), y ya que estaba metida en arenas movedizas sin ninguna pinta de poder salir, me he jugado el todo por el todo y he preguntado a los demás: Eh, que me voy a la calle, necesitais que os lleve algo a algún lado?

Evidentemente, la respuesta no se ha hecho esperar, y diez minutos más tarde yo estaba tal que así:

He agarrado una mochila molona y me he puesto a cavilar el recorrido ventanillil que me tocaba. El resultado ha sido este:

Correos –> Banco –> Juzgado —> Seguridad Social —> Ministerio de Justicia —> Aseguradora.

Nostaba nada mal para una mañana.

Pero voi a obviar correos, el banco, el juzgado y la seguridad social, por no ser relevante, y sólo comentar que  por supuesto en el juzgado y en la seguridad social me faltaban una jartá de documentos que rellenar y llevar, pero les he debido dar pena y ha colado todo el asunto.

Como nota anecdótica contaré que cuando he ido al Ministerio de Justicia a pedir un certificado de últimas voluntades de un fallecido, me han hecho rellenar unos papeles sobre si tenía cónyuge o había tenido cónyuge o que, y entre las notas aclaratorias que llevaba (por si me pedían datos que desconocía) una de mis compis me lo había especificado tal que así:

– 1ª esposa: Fulanita de tal

– Querindongui actual (así escrito): Fulanita de pascual.

Me he quedado blanca leyendo tal nota aclaratoria, mientras la señorita que me llevaba los trámites se partía de risa y me dice:

No, no, la querida no nos interesa, nos interesa si ha tenido algún cónyuge.

Muy eficiente, hoja en ristre, ha copieteado el nombre de Fulanita de Tal, y todos contentos.

Pero lo guapo ha venido cuando me he metido en el fascinante mundo de una Aseguradora (de ahí el título del post).

Para meteros en materia, lo que yo les llevaba era un fantástico escrito con sentencia inclusive que les obligaba a pagar un siniestro.

Yo ya había oído estremecedoras historias sobre aseguradoras que se hacen las suecas cuando se trata de soltar tariles, pero jamás en mi vida pensé que me iba a encontrar con semejante panorama.

Bastante cansada y harta de todo ya después de mis devaneos por el mundo, he entrado en una sucursal de la susodicha, me he sentado pacientemente, pensando para mí: Bah, esto es tirado, entrego este papelote, que me firmen este y ya se acabó la mañana.

Y como siempre, la dura realidad me ha dado un Zas! en toda la boca….y las cosas no se han parecido ni remotamente a lo que yo planeaba.

Se ha quedado libre un maromo con pinta agradable, me he levantado y he ido con la mejor de mis sonrisas a explicarle el motivo de mi visita. El tío todo sonrisas también, por supuesto.

Le pongo los papeles en la cara…..los lee por encima, deja de sonreír y me dice que “el no lleva ese tema”, “que es de otro departamento” y que “suba esas escaleras tras esa puerta hasta la segunda planta que allí me atenderan”.

Total que he vuelto a agarrar los papeles, me he metido por una puerta misteriosa de esa sucursal….y es cuando he entrado a un mundo totalmente distinto.

Por regla general cuando voy a un sitio de estos (bancos, y demás), jamás paso de una ventanilla, o como mucho de una mesa….pero esta vez, cual Charlie y la Fábrica de Chocolate he accedido a las tripas de ese edificio….donde se cuecen las maldades, donde se corta el bacalao chavales.

Para empezar….es…laberíntico….departamentos, puertas cerradas, máquinas de café, plantas con mucha, pero que mucha gente sentada en mesas cada uno a lo suyo, espectacular a la par que intimidatorio.

He probado a hablar con una señorita, que no me ha hecho ni puto caso porque hablaba animadamente con ¿Una amiga? con un pinganillo de estos:

(No era tan guapa ni por asomo, parecía más bien recién salida de Mordor)

Me he acercado a otra mesa donde había un chaval consultando su móvil con morboso interés, que tampoco me ha hecho absolutamente ni caso, y ya un poco quemada me he acercado a un tercero, un venerable anciano que tras echar una ojeada a mis papeles ma mandao a tomar por saco, como se veía venir, y me ha dicho que “el no lleva ese tema” que “es de otro departamento” y “que baje a la primera planta que allí me antenderán”.

Un poco mosca ya, pero todavía no desanimada del todo, me he pirao a la primera planta.

Primera planta: Como veinte puertas, todas cerradas, no cartel, no explicaciones, máquinas de café en cada esquina, pasillos interminables, luces de bajo consumo, alfombras.

Me he empezado a sentir como en el laberinto del Chinotauro y he empezado a sentir temor.

¿Será éste un lugar donde me perderé para siempre, o acabaré en una habitación sin ventanas encerrada a la espera de mi muerte?

¿Es esta la trampa mortal de las Aseguradoras para que los clientes pelmas desaparezcan en extrañas circunstancias sin que nadie vuelva a saber de ellos?

Metódica, he abierto la primera puerta que he encontrao (y la más cercana al ascensor, mi seguridad es lo primero), y me he encontrado básicamente la misma vista que en la segunda planta, pero con gente como más curtida, más recia y mas acojonante.

Me he acercado a la primera mesa, la más cercana a la puerta, y por ende la más cercana al ascensor, y ya con el pulso más tembloroso le he dado los papeles al hombretón que tenía delante. (Mangas remangadas de camisa blanca y toda la pesca).

¿Lo adivinais? Claro que sí, “el no lleva ese tema” “es de otro departamento”, “sube a la cuarta planta y pregunta por Pedro”. SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, tenía un nombre! tenía un nombre!. Un clavo ardiendo, sí, pero tenía donde agarrarme.

Con el espíritu más alegre, me he ido a la cuarta planta para preguntar por el huidizo Pedro, y después de interpelar a dos o tres personas que me he ido encontrando por el camino ¿Pedro Gómez? ¿Te refieres a Pedro de la Fuente? ¿Preguntas por Pedro García?, al FIN, al FIN, he conseguiro localizar al bueno de Pedrito, que por cierto muy amablemente me ha puesto un sello que bien parecía de hello kitty en mis papeles, y se ha quedado el otro papel, que auguro que a estas horas ya ha pasado por la trizadora.

He vuelto a la oficina con el pecho hinchado como un palomo, a decirle a mi compi de buenas maneras que la próxima vez que haya que ir a una Aseguradora va a ir su (poned aquí lo que querais), y se ha empezado a reír de mi diciendo que ya, que ya se sabe el percal, y que por eso, aparte de mandarme a mí a dar el papel del demonio, lo ha mandado por correo con acuse de recibo (os acordais???, si, ahora entiendo mi visita a correos), porque no se fía ni media, y prefiere tener entregado eso por partida doble.

Y joder, me ha salido un post muchísimo más largo de lo que pretendía madre del amor hermoso, soy una jodida cotorra. Si habeis leído hasta aquí os regalo un boli de la Aseguradora en cuestión (Si, he robado uno, y me he llevado tres caramelos también, JA!)

Mañana me tocará de nuevo irme por el mundo, pero no os preocupeis, a no ser que sea algo aterrador no lo postearé, que tengo uno pendiente bastante mas ameno.

Un beso grande a todos, guapísimos!

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8 comentarios to “LAS ASEGURADORAS: UN MUNDO A EXPLORAR”

  1. Oli Says:

    Dios Nere! Que horror!! Agradezco mil no tener que trabajar en un sitio tan siniestro y ‘mordor’esco…

  2. tupaka Says:

    se agradece el detallico, a ver si pillo unas cuantas fotos de gatos y te las mando…
    por lo demas no cejes en tu empeño, cualkier dia estos hijosdeputa recibiran su merecido en forma de alguna plaga de estas biblicas o algo peor (ya sabes, el karma) asi ke con calma

  3. tupaka Says:

    gracias por el detallico, se agradece
    por lo demas piensa ke algun dia toda esta chusma recibira su merecido en forma de hecatombe nuclear, plaga biblica, o cualkier otra forma de destruccion masiva asi ke con calma

  4. José Fernández Says:

    En fin, yo trabaje en una gestoría (como tú, supongo) y era el encargado de ir a llevar a las diferentes administraciones los papeles de turno, es decir, el último mono. La verdad es que me lo pasaba pipa yendo a estas gaitas, aunque, eso si, nunca tuve que ir a una aseguradora a reclamar parné alguno. Aquí en Galicia lo más desesperante es el catastro; millones de fincas y centenares de ancianos intentando identificar su mini-terreno en una foto aeréa que nunca les cabe en el mostrador.

    Lo que te paso en la Seguridad Social (que te admitiesen los papeles sin que estuviesen completos) es una obligación para las administraciones, luego en 10 días hay que aportar la documentación que falta o que no es correcta.

    Por último decirte que yo quiero mi boli.

    • lenesita Says:

      Fiuuuu, un compi de profesión :).
      La verdad, admiro eso de ir a llevar papeles por el mundo, es una de las cosas que a mí mas nerviosa me ponen. Entre que siempre falta algo, colas, que te manden de un lado para otro….Deseando estoy que vuelva mi compañera de curro, que además como ya la concen en muchas ventanillas, lo tiene más sencillo.
      Aquí el catastro también es un mundo aparte, pocas veces me ha tocado ir pero ha sido como para hacerme salir canas, impresionante.
      El boli pues habrá que embalarlo y mandarlo para Galicia, claro que sí.

      • José Fernández Says:

        Mmm… lamento informarte de que me he pasado al enemigo: ahora soy funcionario! Vaya por cristo, es que no se puede uno fiar ya de nadie, es que nadie piensa en los niños???!!!

        Curiosamente este fin de semana estuve hablando del tema fincas con un par de guipuchis y me confirmaron que ahí también hay lios por los lindes de las fincas y bastante minifundismo. Ya no me acordaba del comentario este, y al verlo ahora me ha hecho gracia.

        Ah, y por último un consejo, cuando te toque volver a estas cosas vete cogiendo la carpeta de tal forma que se vea que vienes de una gestoría. El trato es mucho mejor y te atienden con mucha más rápidez. Triste pero cierto, es que al fin y al cabo las gestorías descargan de mucho trabajo a los trabajadores de ventanilla.

        Veña, apertas.

  5. lenesita Says:

    Te tendré en cuenta lo que dices.
    Funcionario??? Mon dieu….. no, no me hagas eso!!!!
    Aunque bueno, igual si me toca ir a tu zona a hacer alguna gestión….me echarás una mano, verdad? verdad?
    tienes amigos giputxis?? fiuuuuuu, yo tengo mucha familia por giputxilandia, igual hasta son parientes mios!!!
    veña, apertas 🙂

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