SARDINITAS TINTORRILES. PRIMERAS TXOSNAS. PRIMEROS DELIRIOS EN LAS FIESTAS DE PUEBLOS. BY OLI.

Llegamos todos tarde a Santurtzi el sábado: lo que eran las 17.30 se convirtieron en las 18.00. Pero sin problema. Porque empezamos a beber sin mesura. Comenzamos la marcha en la zona pija y cara de Santurce, que aun así era más barata que Bilbao. Esto por desconocimiento absoluta de la zona de potes, porque nunca habíamos salido tan pronto por Santurce y sin litros.

Entramos en el primer bar y el señor Unai nos propone un anexo a los 10 Mandamientos Estatutarios del equipo. Marcar en la mano cada pote que nos bebemos. Efectivamente es una idea cojonuda. Ninguno rechista y nos marcamos todos con un boli rojo la mano. Unai, emocionado y orgulloso del equipo nos confiesa que esta idea entre sus amigos catalanes no había sido aceptada con tanto entusiasmo. Que le encanta salir por Bilbao, porque somos un equipo divertido, serio, y donde la gente puede decir lo que quiera que no le van a mirar mal. Efectivamente, este equipo no puede mirar mal a nadie, porque todos somos el mal. Pero somos serios.

Este acto lleva a Jandro, ingeniero superior y pensador, a ingeniar una tarjeta para el equipo y fichar en cada bar que entremos y cada pote que bebamos. Idea aplaudida sin duda.

Leire no vacila y propone valorar cada bar: amabilidad, calidad / precio, zona, etc. esto lleva a concluir que una opinión a las 3 de la tarde no vale igual que a las 3 de la mañana por el estado de embriaguez que lleva el equipo. Por lo que se debiera poner un horario de valoración. Idea aplaudida y que terminaremos de desarrollar.

A medida que ‘fichamos’, Shei desarrolla aín más la idea de los sellos, diciendo que podemos ir creando un código de barras en nuestras manos. Un pote normal: una barra normal. Un chupito: una barra gorda y una c debajo. Y un cubata: una barra gorda y un número. Creo recordar que era así más o menos.

Unai comienza a filosofar sobre la estupidez que supone no servir kalitxikis en los bares. Sólo se sirven medios kalimotxos en nº par, para no dejar una cocacola medio vacía. Este despropósito desde luego, nos dio un pote entero de conversación. Y Unai no podía parar de girar la cabeza, de izquierda a derecha, ensimismado: ‘Es que no lo entiendo. Qué más les dará a los camareros, de verdad. No lo entiendo’.

Sale también el tema de Bolonia. Otra cosa que Unai, indignado, no entiende tampoco. Sale también el tema de la oficina porno de Nerea: quiero conocer a ese hombre tío bueno ya. Y quiero ver tales tetas ya. Porque debe ser todo un espectáculo digno del festival del cine porno de Barcelona.

Después fuimos a un bar donde las sillas tenían una tapicería digna de un club de élite inglés. Gris de flores rosas. Muy muy bonito, pero antes de llegar allí y encontrarnos con la loca de los gatos, Nerea y yo no pudimos evitar hablar de sexo, pillar, tíos buenos, etc. A mi entender, es una conversación, que junto con las relacionadas con el vino y/o cerveza, son de las pocas que merecen la pena en cualquier momento o circunstancia.

Y sí. Hablamos larga y tendidamente de la distorsión provocada por el alcohol en nuestras mentes tras 3 horas intensas de ingesta de cerveza y cómo nuestra insaciable líbido nos hace pensar que somos las mujeres más atractivas, más guapas, mejor peinadas y maquilladas, y que ningún hombre podría resistirse a nuestros encantos. Mucho menos cuando estamos bailando de la forma más sensual y provocadora que sabemos. Porque gracias al alcohol podemos perfectamente ser un Igor Yebra o un Rafa Méndez en potencia. Nuestra conclusión final fue que con unos cuantos vodkas podríamos presentarnos a Fama a Bailar, y ser la nueva sensación.

Por supuesto, cuando uno se emborracha y se encuentra en una discoteca, todos te miran, y todos ‘van por ti’ y una se crece. Y se siente la mujer más atractiva, pilladora, y envidiada del bar. A todo ello, a pesar de los dientes negros, por los chupitos de vodka negro que te has tomado, la coleta ‘mega sexy’ que te ha tenido que hacer tu amiga para que no te vomitaras encima, los brazos llenos de pintadas poco ortodoxas en los brazos y las frases más sugerentes que pueden derretir a cualquier Adonis escritas en el papo:

Invitame a una mistela y luego ya si eso hablamos.

Dame whisky – ron de ese que me raspa la garganta.

Me gusta la mistela… Desde luego que sí.

La grasa me rebasa.

Si me invitas a un trago, te dejo que me invites a otro.

Y una larga lista de ingeniosas frases que pueden derretir hasta a George Clooney. Y qué graciosas y simpáticas nos sentimos por llevar esos Monet o Picassos en nuestra cara y brazos. Una obra de arte en sí mismas es lo que somos con 20 potes encima. Y qué ingeniosas. Qué divertidas. Qué estupendas. Y como nos indignamos si no pillamos.

Pasamos por el sitio donde nació el Kaskopoly. Ay… qué recuerdos.

Y ya cuando llegó Josune, cambiamos a una zona menos pija. Y nos fuimos de potes. A beber como burros. Y nos comimos un pintxo moruno. Y Leire y yo imitamos a Paulina Rubio, sentadas en una banqueta de bar mientras el ventilador de oficina que tenían, ondeaba nuestros preciosos cabellos mientras majestuosamente cantábamos su éxito: ‘Ni una sola palabra’. Sublime sin duda ese momento.

No dejamos de recordar a nuestro compañero Plato, y Josune y yo le mandamos un precioso mensaje que citaba: ‘Nada nada de esto, eh! Nada de esto fue un error, uhhohh, nada fue un error, nada de esto fue un error uhhooohhh’ Sólo supo decirnos: ‘qué envidia’. Normal.

Y luego vinieron Retor y Rivero. Y alucinada estaba yo de la velocidad con que se bebían patxaranes. Brutal.

Y después de comprar unas pelotas de goma que botan la hostia, nos fuimos a las txosnas. Quiero decir que cuando vinieron Retor y Rivero, empezaron mis lagunas. Más cortas que largas. Pero más grandes son a partir de nuestra llegada a las txosnas. Sé que pedí y me cubrí el cuerpo de pegatinas. Que filosofé con Patri. Que fuimos a mear. Que Patri trepó un coche. De hecho, no me acuerdo si yo también me subí. Me encontré con un componente de Amargor y nos quedamos ahí hablando y bebiendo. Y que su amiga estaba pirada.

 De esto Nere se fue a casa con un colega. Pero el equipo entró en una crisis profunda, porque parece ser que cuando se fue Nere, no paramos de llamarla para saber y cómo estaba. Y seguro, aunque no me acuerde, estaríamos preocupados por su bienestar y por supuesto, por si había pillado.

Luego salió el tema de volver a casa, y volvimos. Pero para mi sorpresa debimos de volver todos en metro, y yo solo me acuerdo de Jandro y Rivero. Y que me tuve que bajar en una parada, porque me mareaba. Y que Rivero bajó con Jandro y conmigo. Y yo me fui fuera a mear, que al final resultó que vomité. Y que mi vomitera sabía a remolacha. Y Rivero se quedó sólo en el metro, esperando al siguiente tren (25 minutos) y yo me volví en taxi. ¡Gracias Rivero!

Si sabeis de algo más que hice, os agradecería información. Adoro las fiestas populares y la forma tan desatada en que nos pusimos a beber.

Un besazo a todos!!!!

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3 comentarios to “SARDINITAS TINTORRILES. PRIMERAS TXOSNAS. PRIMEROS DELIRIOS EN LAS FIESTAS DE PUEBLOS. BY OLI.”

  1. lenesita Says:

    Oh, cielos, cómo mola entrar aquí de puro tedio/agobio en la ofi y encontrarte entrda nueva, y mejor aún, crónica de las Sardinitas Tintorriles!!! (rediox no me acrodaba de algunas cosas, pero me acuerdo de otras, así que me pongo con mis apreciaciones ya mismo, a ver si entre todos sacamos algo en claro)

  2. lenesita Says:

    Jue, me he exprimido el seso intentando recordar cosas que sean relevantes, y es totalmente inútil, así que soltare las tres o cuatro chorradas de las que tengo flashbacks y santas pascuas.
    El primero asi que me hizo la hostia de gracia, cuando estuvimos recordando los preciosos soportales donde se creo el Kaskopoly (Yo no estuve en ese evento pero aún así fue muy emotivo), un miembro del equipo hembra (lamento no recordar cual), señaló hacia una esquina mugrienta y emocionada nos anuncio que “ehhh, y yo mee alli”. Buen aporte, y buena memoria, pero rompió un poco el encanto del momento.
    Tb quiero recordar, ya en las txoznas, el momentazo estornudo de Zulema que deviene en que a Tupaka, con la explosión, se le cae una china de las manos a la que le quedaban dos porretes aprox, y que hizo que nos pasaramos nuestra buena media hora buscando entre los pies de la gente a ver si teníamos suerte y la encontrábamos y asi Tupaka no se ponía mas furioso de lo que ya estaba (Huelga decir que no lo conseguimos).
    Otro momento así que me viene a la cabeza es que le pedí relaciones a Patri, que accedió a ser mi novia, para luego desaparecer vilmente y ya no verla más en toa la noche. (O quizá si la vi y no lo recuerdo). ¿Ya no me quieres, Patri?? Snif snif, poco ma durao.
    Y ya pos nada, hubo un momento equis de la noche que yo estaba sin tabaco y muy borracha y me lance por las calles de Santurce a la busqueda y captura de tabaco, pero como ese pueblo no lo controlo nada, me acabe medio perdiendo, mencontré a un amigo que se volvía pa Bilbao y me pareció una idea cojonuda, sin caer que igual no habría estao de más avisar.
    De ahí me figuro que vendría el aluvión de llamadas que tuve a continuación, cuando ya estaba paseando a mi perra por la plaza sin meterme con nadie.
    Pero no, lo lamento equipo, no pillé, y mira que llevaba mi muñequito ninja de pillar, pero se lo regalé a mi ex-novia Patri, a la que espero que le fuera de utilidad y nos de una alegría.
    Ahh y como nota, no sabes lo que me alegro de haber descubierto que compramos pelotas, porque me encontré una en mi bolso, y me vuelto loca intentando averiguar de donde había salido. Un misterio menos, menos mal. (por cierto la pelota se la quedao la Euri, mi perra)
    Si recuerdo más cosas ya iré avisando.
    PD: Pena haberme perdido lo de Paulina Rubio, leñe!
    PD2: Se te ha olvidado comentar a Patri hablando de follar con peces o algo asi, jue se me caían las lágrimas de risa pero no lo recuerdo bien.
    PD3: Os subisteis a un coche??? JODER, eso tp lo ví, malditas.

  3. Oli Says:

    Jajajajaja!!!! Dios, Tupaka furioso. No me acordaba de eso.
    Lo de los peces no me acuerdo exactamente. Sé que hablabamos de un juego en el que los peces solo pueden comer o aparearse, y que alguien decia: yo solo daba a aparear, y claro, se me morían todos. Probablemente de ahí nació la paranoia de follar con peces.
    Fuisteis novias?? De eso no me acordaba…¡Que bonito!

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