La Oficina, ese Paraíso Terrenal

Debe ser que hoy ya se me ha hecho click en la cabeza, y me he dado cuenta de que este blog no sirve sólo para tener que pensar post elaborados, de diversos temas que gustan más o menos pero que me interesan, con fotitos, vídeos y parrafadas varias.

He caído que este blog también me puede ser de mucha utilidad para quejarme de todo lo que me apetezca, y descargar la mala leche que irradio a raudales el día de hoy.

Así que sin más dilación voy a hablar de las oficinas en general y los clientes en particular. (de MI oficina en general y de MIS clientes en particular, para ser más exactos)

Porque vamos a ver, tengo una duda existencial que me corroe por dento. Qué pasa con los clientes? Son seres aovados directamente por el Señor de las Tinieblas que aparecen en la Tierra para amargarle la vida a una?.

O, será que no nos damos cuenta pero en cuanto nos convertimos nosotros en clientes también nos salen cuernos y colmillos y nos convertimos en pequeños luciferes? Ser o no ser, esa es la cuestión.

Bien, pero vamos a empezar desde el principio que me pierdo. La Oficina mía es el lugar donde paso un billón de horas semanales con el único propósito de ganar unos duros para ponerme tiesa a cerveza el fin de semana y olvidarme de ella y de lo mal que lo paso. Cuando veo así el planteamiento, algo no me cuadra. Es como la pescadilla que se muerde la cola o algo así, pero bueno, es lo que hay.

Dentro de esta oficina (asesoría pa ser mas exactos) tipical spanish (destas de fotocopiadora que se atasca cada dos por tres, cafés de catorce horas por parte de las secretarias, rencores, pocas ayudas y gente ques capaz de poner su nombre con celo a un lápiz de todo a cien pa que no se lo roben), tengo en el lote a los clientes, que al fín y al cabo son los que sueltan la pasta para que yo me ponga tiesa a cerveza el finde pa olvidarme de ellos y blablabla.

Entre ellos, tengo unas categorías seleccionadas según lo aterradores, pelmas o cretinos que son.

Tenemos al cliente “Aminimepreguntesestutrabajo“, un especímen especialmente odioso al que si por cualquier motivo le preguntas algo un poco más difícil que su nombre y edad, para hacerle una declaración de la renta, o un iva, o lo que sea, se escuda en que “no sé de qué mestás hablando” “yo de eso de facturas y hacienda no se nada” porque “eso deberías saberlo tu ques tu trabajo” finiquitando con el “por eso te pago”. (La pregunta original básicamente puede ser algo así como…recuerdas si te ha llegado una carta del banco que ponga algo de renta o algo que se le parezca? Es que necesito el dato). Evidentemente casi cualquier cosa que les hagas a estos tipos suele ser un despropósito gigantesco porque la mitad te lo tienes que inventar, con la consiguiente bronca del susodicho que te jamas despues.

Otro tipo de cliente que me encanta y al que le tengo un especial cariño es al que pagando absolutamente lo mínimo que puede, te tiene al telefóno 14 horas diarias con todas las preguntas sobre la faz de la tierra. Suelen tener un modus operandi parecido. Comienzan con una pregunta a primera vista sencilla del tipo….cuando termina el plazo para la declaración de la renta? para continuar con un, eh! ya que os he llamado os quería comentar, es que me ha llegado una multa de la furgo….siguiendo con un…ah, y ya no te molesto más, pero es que a mi hijo le han metido a la cárcel, tu que harías? terminando con que se quiere divorciar de la mujer.

Estos llega un punto que me resultan hasta entrañables, ya que tienen la errónea y divertida idea de que “como has estudiado Derecho” sabemos absolutamente sobre todo tipo de temas que acontecen bajo el sol.

Luego tenemos a los déspotas, estos ya suelen pagar un poquito más que los arriba mencionados, (aunque tb hay déspotas que pagan el mínimo, pero la mayoría gracias a Dios no tienen tanta cara dura).

Estos directamente “como te pagan”, consideran que testán comprando el alma, y corres el riesgo de convertirte en su esclavo ad infinitum.

No hay un error más grande que darles el telefóno móvil a estos pollos, porque te acabarás suicidando, no sin antes llevarte por delante al déspota.

El tonito que utilizan es para poner los pelos de punta a cualquiera, cuando llaman por teléfono es crímen de lesa majestad no atenderles echando pipas, cuando aparecen por la ofi ya se puede parar el mundo, y todo lo quieren de lujo y para ayer.

Evidentemente, en el momento en que no tengan absolutamente todo lo que quieren en el momento que lo pidan, el tono de su voz será amenazador y dejarán caer perlas del tipo de “Pa una cosa que os pido y es que ni eso” “Pago un montón y realmente no haceis nada” “Si vuelve a pasar me doy de baja” etc etc etc, quen momentos de cabreo supino te dan ganas de darle una hostia y decirle: pos pírate a darle la brasa a otro, macho! (Algún día, os juro que algún día me daré ese gustazo.)

Otros que no me cabrean especialmente pero que hay veces que son la mar de inoportunos son nuestros ex clientes jubilados, sobre todo cuando llega el buen tiempo. Ya no pagan ni nada porque ya no hay que hacerles nada, claro, pero como están jubilados y las familias les mandan de paseo, se acercan por la oficina “a saludar”, siendo el resultado que se tiran aquí tres horas de charla, haciendo una consultita que otra, cosa que no es molesta, a no se questes de curro hasta las orejas y no veas la manera de mandarlos al parque a dar de comer a las palomas.

Están también los impacientes, que no llegan al nivel de los déspotas porque no suelen ser amenazadores ni nada, simplemente son…mmm…muy pelmas. Piden algo, lo quieren, lo necesitan, vuelven a llamar al cuarto de hora a ver si está, y a la media hora, y a los tres cuartos. Y cuando hay momentos que ya les dices que no depende de tí, que estás esperando un papel de Hacienda (por ejemplo), y quen cuanto llegue les avisas, nada, les importa un pimiento. Primero seguirán insistiendo durante un día o dos, para luego presentarse ellos en Hacienda a ver que pasa. Ellos se lo guisan, ellos se lo comen.

Y más, más, más, los metódicos perfeccionistas!. Estos si que son capaces de sacar de quicio a cualquiera. Llevan todo al detalle, el céntimo con lupa, la contabilidad perfecta, te hacen sentir un complejo de inferioridad impresionante, y te hacen preguntarte por la cama por las noches para que cojones te pagan a ti por hacerles nada si ellos sólos te dan mil vueltas haciéndolo ellos. El 50% de ellos son el sueño de toda asesoría, porque te pagan pero no te necesitan absolutamente para nada. De ellos sólo sabes que existen porque te ingresan dinero a fin de mes, pero pueden pasar años sin que sepas siquiera como es su cara. El otro 50% son la pesadilla de toda asesoría, ya que no te necesitan para nada, pero cuando hacen una cagada, mínima, se vuelven locos, les posee el espíritu de que hay un error en sus cálculos y no cuadra por dos céntimos algo, y directamente pueden estar meses vomitando bilis porque

a) No saben cómo ha podido ocurrir que hayan tenido un fallo, les reconcome y se autocastigan. Y seguidamente la toman contigo, claro.

b) Como nunca tienen cagadas, no tienen ni idea de solucionarlas, asi que son capaces de remover Roma con Santiago para que les corrijas ese error, volviéndote loco de paso. Y si les dices que no se preocupen, ques una estupidez y que no pasa nada si se deja así, directamente intentarán arrancarte la cabeza.

Entre estos también hay un porcentaje mínimo que da señales de vida de vez en cuando sólo para demostrarte que lo hace todo mucho mejor que tu. Conversaciones del tipo: No sé si esta factura la he hecho bien porque claro, es un proveedor pakistaní que trabaja con caimanes y a su vez vende droga a un país sin gobierno, así que le descontao aduanas, le metido retenciones y de paso le he dicho que se tome una caña. Y tu con la gota de dibujo japonés en la cara, le dices que….lo consultaré, pero yo creo questá perfecto eh?. Y yastá, palmadita en la espalda ques lo que buscan, y a otra cosa.

Bien, lo contrario a los Metódicos suelen ser los Vivalavirgen, aquellos que tienes questar el día entero encima de ellos porque ellos no es que no se enteren de nada (que algunos tp, pero eso es otra categoría), sino que simplemente se la suda infinito todo. Si les pides facturas pacerles el iva, te aparecerán tremendamente orgullosos el último día a última hora con una factura que han conseguido encontrar olvidada en un cajón mugriento, con manchas de grasa. Si te molestas en mandarles una carta para recordarles cosas, acabará en la basura sin abrir siempre sin excepción. Si les pides por favor casi cualquier cosa, eres consciente desde ya que tendrás que repetírselo periódicamente hasta que les salga de la punta del nabo hacerla, que generalmente ya suele ser cuando no les quedan más cojones o senfrentarán a una multa de arder el pelo. Aunque, y nos coña, a algunos se las suda hasta eso. Suelen escudarse mucho en un “es que soy un desastre ja ja” o “se me fue el santo al cielo” o ya los mas chulos con “me importa una mierda, francamente”.

Bueno, y ya voy terminando (por ahora) con los clientes que hasta cierto punto se parecen a los Vivalavirgen, con la diferencia que los Vivalavirgen saben lo que tienen que hacer, lo comprenden, pero la vagancia y la tocada de huevos a la que se suelen dedicar son un obstáculo para que realicen nada, mientras que a los que me refiero ahora, son los que no hacen nada porque no se enteran absolutamente de nada. Con estos poco que hacer, paciencia, paciencia, paciencia y puerta.

Y ya por ultimo, antes de que se me ocurran más categorías, los Aterradores. Estos son una mezcolanza extraña entre los que no se enteran de nada y los metódicos perfeccionistas. Estos son más peligrosos que un mono con una granada de mano.

Lo hacen todo solos, pero como no senteran de nada, las cagadas suelen ser monumentales, y cuando ya deciden llamar porque “nos ha llegado un papel del Juzgado, dice algo de cárcel o algo así”, el pifostio que han liao suele ser tan aterrador que no hay manera posible de sacarles de él. Estos suelen escudarse en “el del banco me dijo que se hacía así” (entonces para que me pagas a mi pa que te aconseje, y no al del banco?), o “mi primo el novio de la reme me dijo que hiciera esto pa ahorrarme unos duros” (Alarmas alarmas!!! Esto SIEMPRE SUELE ACABAR MUY MAL. Y repito: para que me pagas a mi pa que te aconseje, y no al novio de la reme?), o directamente, la mejor de todas las excusas “no se, me pareció una buena idea”. Bien, claro que sí. Ingresar miles de millones en efectivo en el Banco siempre es una gran idea.

Cuando ves aparecer a uno de estos por el horizonte, huye, escapa porque si le ves venir es que……ya las cosas no pueden ir peor de lo que yastán.

Y ea, que manera mas estúpida de pasar media tarde, pero bueno ya me he desahogado un poco ques de lo que se trataba y ahora ya en breve me podré ir a mi casa a ver el capítulo de Lost de hoy.

Besotesssssssss oficinistas del mundo!

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7 comentarios to “La Oficina, ese Paraíso Terrenal”

  1. Oli Says:

    voy a hacerme rica para que me asesores cuando lo invierta en Colombia para traer droga… A ver si eres tan buena abogada… (jijijiji)

    • lenesita Says:

      Juas. Quita quita, y no me digas tiaaaa tu que tb curras con gentuza petarda, que no reconoces a ningún tipo de clientes de los que tengo yo. Ta tenido que tocar alguno fijo!

  2. Oli Says:

    Mehan tocado más de los que imaginas. Te falta el que todo lo sabe. Sabe que no tiene razón pero igualmente te chilla y te hace sentir un ignorante de la vida: el chulo-pirulo.
    Un ser despreciable y despreciado, que cuando le niegas tener la razón, escupe a un lado de tus pies, se recoloca los anillos dorados de sus manos y te suelta: ‘¿Pero te crees que con las márgenes de beneficio que te pongo, me compro un chalé en la bilbaina o un ferrari? ¿Pero a que estamos jugando? ¿Vamos a entrar a estas alturas en una guerra administrativa?’
    Cuando sabes perfectamente que te ha triplicado el coste. Se lo demuestras. y te dice: ‘no sé de dónde has sacado esos precios, pero son irreales’. Le enseñas la factura: ‘pues entonces no sé para qué me llamais, si tan bien os lo hacen otros…’ Y luego te desesperas porque resulta que es un socio de la empresa y no tienes más huevos que contratarle…
    La vida…

    • lenesita Says:

      Sisisisi, ese lo comente con mi madre ayer justo!
      Tb me falta el carahostia que no solo no tiene razon, sino que no se entera y aun asi te dice como tienes que hacer tu trabajo, que consigue desesperarte. En plan…y esto no seria mejor que hicieras asi? Yo creo que esto esta mal…. Qué asco!Que sería una ligera variante de el cliente asqueroso que dices tu. Vaya fauna 😦

  3. Marimar Says:

    animo Nerea ya nos tocara un pellizco y tendremos para darnos el gustazo de mandar a la mierda a esa gentuza que nos da de comer y beber…y esperemos que no nos salgan colmillos y cuernos.

  4. gonza Says:

    Y tu con la gota de dibujo japonés en la cara (…)

    “mi primo el novio de la reme me dijo que hiciera esto pa ahorrarme unos duros”

    Y un par de perlas más… gran entrada. Yo creo que la ofi te inspira, Nere, deberías escribir más a menudo XD

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